Semana del 14 al 20 octubre
Semana de desconexión tecnológica
Reflexión sobre la lectura Hacia una educación sonora de Murray Schafer.
Para Murray Schafer el mundo es una composición musical. Entonces, ¿para qué escuchamos?, o mas bien, ¿por qué escuchamos? Para contestar a estas preguntas tenemos que referirnos al sonido y cómo este le otorga significado al mundo. Es a partir de la interpretación de los sonidos que logramos comunicarnos con el entorno en el que vivimos. Estamos en una constante comunicación porque no hay tal cosa como la ausencia de sonido para un oído atento. En cuanto al silencio, este es una extensión del sonido, en mi opinión.
Entonces, ¿para qué escuchamos? Yo diría que para comprender, para enlazarnos con el entorno en el que estamos y de esta forma establecer una conexión. Somos seres humanos y, lo queramos o no, buscamos relacionarnos y comprender lo que nos rodea.
La escucha la empleamos de distintas maneras, en distinto escenarios, por eso es importante. La necesitamos cuando somos estudiantes, cuando hablamos con amigos, durante un paseo por la ciudad y en cada uno de estos momentos la usamos de formas distintas. Por ejemplo, cuando estamos en una calle bulliciosa no necesitamos discriminar todos los sonidos que percibimos porque eso sería angustiante para la persona por la sobreestimulación que esto ocasionaría. Sin embargo, en otros momentos requerimos de una buena discriminación auditiva para poder darle sentido a lo que se desenvuelve a nuestro alrededor.
De la lectura, lo que más me conmovió fue cómo nosotros elegimos cuáles sonidos escuchar y cuáles ignorar. Porque si le prestamos atención a los paisajes sonoros que tenemos cerca lo más seguro es que podremos encontrar cuadros muy oscuros y fuertes. Depende de cada quien escoger con cuál realidad quedarse porque tenemos la capacidad de percibir todo un ambiente, pero podemos simplemente ignorar una parte de ese todo. Con esto me refiero a que, como personas, tenemos la libertad de escoger entre la escucha atenta de nuestro entorno y la indiferencia. Cada vez que salimos de nuestros hogares y también, dentro de ellos, tenemos que decidir a cuáles sonidos prestar atención.
Mi diario sonoro
En el primer capítulo del libro Hacia una educación sonora, se nos presenta la siguiente actividad, que es realizar un diario sonoro. A lo largo de una semana documenté los sonidos que escuchaba y al final les brindo una pequeña reflexión sobre lo que aprendí. En las siguientes imágenes podrán observar el diario sonoro que realicé.
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